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En realidad, hay que considerar dos aspectos. En primer lugar, encontrar la forma de pagar su deuda actual. En segundo lugar, y lo más importante, debe cambiar su comportamiento y/o estilo de vida para garantizar que el gasto de su tarjeta de crédito se limite a un nivel que usted pueda pagar. (Esto no significa simplemente poder efectuar el pago mínimo). Si usted no modifica sus hábitos de consumo, lo más probable es que termine en la misma situación difícil dentro de dos años. Y debido a su préstamo hipotecario, usted tendrá una deuda mayor y menos activos.
Tenga en cuenta que el valor líquido de su vivienda es uno de sus activos más valiosos. Son ahorros que le ofrecen seguridad financiera para el futuro. Y cuando los utiliza, está reduciendo sus activos. ¿Y si sucede lo impensable y tiene problemas para pagar sus cuentas nuevamente? ¿Y si se le presenta una emergencia financiera y se queda sin dinero? Si usted incumple en el pago de un préstamo hipotecario, corre el riesgo de perder su vivienda. Las compañías de tarjetas de crédito no pueden ejecutar hipotecas de vivienda, pero los prestamistas hipotecarios pueden hacerlo, porque el préstamo está garantizado por su vivienda.
En términos generales, un préstamo hipotecario reestructuraría su deuda existente durante más años a una tasa de interés menor. Durante la vigencia del préstamo, usted terminaría pagando mucho más por concepto de intereses. Además, usted debe pagar un seguro privado de hipoteca (PMI) si no ha pagado al menos un 20% del valor estimado de la vivienda. De manera que usted nunca se librará del PMI si no mantiene un valor líquido suficiente.
¿Tiene los recursos financieros para pagar rápidamente su préstamo hipotecario? ¿Tiene dinero suficiente en el banco para emergencias financieras? ¿Es lo suficientemente disciplinado como para vivir dentro de sus posibilidades? Si la respuesta a las 3 preguntas es "No", píenselo dos veces antes de tomar un préstamo hipotecario | 
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